ESPACE DES MORTS

El "Maxtol" de los Chuj :
Delegado ante la muerte y marcador social.
Costumbres funerarias de San Mateo Ixtatán y San Sebastián Coatán.
(Ruth Piedrasanta Herrera)

Entre los chuj, la muerte resulta un evento revelador de una serie de aspectos substanciales de su cultura yorganización social. Este constituye uno de los sucesos culminantes de la vida y más que un evento final, se le considera un momento de paso, ya que la creencia que sólo se trata del tránsito hacia otra realidad resulta unánimemente compartida.

La otra realidad hacia la cual transitan quienes mueren, puede hallarse enclavada en el mismo paisaje donde moran los vivos, al menos ello es lo que refieren algunas de las creencias calificadas como más tradicionales. Pueden también formar parte de un imaginario donde el cielo cristiano ha aparecido, aunque con innumerables licencias en relación a la liturgia de origen. No obstante su contenido sincrético, las convicciones sobre el destino después de la muerte, así como lo que incumbe al trato de los vivos para con los muertos, se inscribe dentro de lo que se considera una fuerte tradición maya. En ella aparecen varios rasgos similares a sus vecinos, mayas también, pero se perfilan bien las características propias. Con este artículo en cierta medida esperamos despejar el papel de uno de los especialistas religiosos mayores, quien tuvo un desempeño particular alrededor de los ritos relativos a la muerte y logró constituir uno de los poderes religiosos más importantes en la comunidad. Ello tanto en el pueblo y cabecera actual de San Mateo Ixtatán, como en la de San Sebastián Coatán. Se trata de los Maxtoles o Maestros de coro.

La tenacidad de los Chuj

Conviene primero precisar que este grupo maya ocupa un área de transición entre tierras bajas y tierras altas, en las cimas y estribaciones del noroeste de la sierra de los Cuchumatanes. Aquí las alturas van de 750 m snm (aldea Trinidad, Nentón), a 2300 (cabecerade San Sebastián), 2560 (cabecera de San Mateo) y más de 3500 en el cerro sagrado de Wowi. El área ocupada por este grupo se encuentra en Huehuetenango (Guatemala) e integra tres municipios: San Mateo Ixtatán, San Sebastián Coatán y aproximadamente tres cuartas partes del municipio de Nentón si nos guiamos por el criterio lingüístico.

La población chuj que habita en estos tres municipios suma alrededor de 70 000 personas (censo 2003). Sin embargo, no son los habitantes indígenas exclusivos del área. En algunas zonas de Nentón y San Mateo se han asentado otras etnías mayas (akatecos, qanjobales, mames) las cuales conforman entre el 5% yel 15% del total de población indígena allí presente. Lasuperficie que ocupan los chuj de modo mas o menos homogéneo asciende a 1318 km2.

La mayor parte de la población de este grupo ha estado ocupada históricamente de la agricultura, pero también fueron explotadas desde el periodo clásico. Las minas de sal ubicadas en San Mateo. Esta actividad, en un punto recóndito y lejano al mar, ha permitido a este pueblo la continuidad de la ocupación del lugar durante más de 1000 años.

Como resulta característico para las poblaciones mayas que han mantenido sus emplazamientos prehispánicos, en la región de los chuj se conservan numerosos vestigios arqueológicos; no obstante, los trabajos y en consecuencia la información arqueológica resultan bastante escasos y casi nulos en lo que conciernea las costumbres funerarias. El investigador Eduard Seler1 fue quien primero visitó la región de las tierras bajas Chuj en 1896. Durante un breve lapso realizó exploraciones y excavaciones en el sitio de Keen Santo, Yalambojoch, Cueva de Pájaros, Piedra Redonda y El Cimarrón. En una de estas excavaciones, halló una tumba con un esqueleto y ofrendas. A este trabajo se suman los estudios exploratorios de Carlos Navarrete efectuados a fines de la década de 1970 en las tierras altas de los Chuj. Este autor considera quedentro de los sitios que se ubican en el pueblo de San Mateo y sus alrededores, uno data del periodo clásico y los otros dos del postclásico, aunque no halló tumbas o urnas funerarias2. Desafortunadamente no hay informes publicados sobre dichos trabajos y los mismos fueron interrumpidos por el conflicto armado interno que dio inicio en la región por entonces. Debido al carácter mas bien exploratorio de los trabajos mencionados, las excavaciones han sido muy limitadas y las posibles tumbas o monumentos funerarios prehispánicos aguardan ser estudiados. Por tanto no existe casi ninguna información sobre las prácticas funerarias y menos aún sobre las creencias prehispánicas concernientes a la muerte entre los Chuj. No obstante, conviene añadir que en lo referido a las tierras altas mayas de Guatemala, Pierre Becquelin3 señala como uno de los rasgos del periodo clásico reciente que " les sépultures en urne funéraire sont limitées à la partie Ouest de la zone : région de Nebaj, Zaculeu, région de Chaculá [chuj]. Elles sont... par contre extrêmement nombreuses sur la côte pacifique du Guatemala ".

El Maxtol: una autoridad religiosa de obligada síntesis

Para la población nativa de la región de Huehuetenango y parte del Quiché, la experiencia colonial comenzó bajo las constricciones del tributo y una nueva fe. Desde fines de la primera mitad del siglo XVI se instituyeron las encomiendas y las congregaciones, las cuales fueron organizadas por las autoridades religiosas españolas. A finales de ese siglo la orden de los mercedarios se había hechocargo de la acción catequizadora de esta región y se había instalado una parroquia en Soloma, centro del circuito parroquial del que dependían San Mateo y San Sebastián. En dicha parroquia vivían un grupo de religiosos al mando de un comendador o superior, más los frailes o curas doctrineros, quienes acudían a los pueblos del circuito de manera regular. Sin embargo, debido a la escasez de párrocos y al apremio por contar con un representante de la iglesia en cada poblado que se hiciera cargo de actividades eclesiásticas y asegurara la celebración de una liturgia básica en el lugar, se estableció una organización religiosa en cada nueva congregación. La misma teóricamente representaba un apoyo local para velar por la adhesión a la fe cristiana y para evitar las frecuentes apostasías.

Con el fin de integrar este dispositivo que cubriera la labor catequizadora, se dispuso del concurso de algunos cabecillas de los pueblos congregados. Con frecuencia se trató de integrantes de los linajes principales, como era el caso de los gobernadores o alcaldes locales que recababan el tributo. Esta organización religiosa en el área de los Cuchumatanes incluía aun Maestro de coro en jefe y otros de jerarquía menor, así como a otros integrantes más jóvenes y de rango más bajo llamados Pixcales .

Este mecanismo de apoyo que en los primeros tiempos persiguió la consolidación de una doctrina recién adquirida; después procuró mantener vivo el nuevo credo entre conversos, por esta razón fue objeto de normativas reales desde el inicio del siglo XVII. A partir de 1618 la Corona elaboró guías formales de cómo funcionarían dichas autoridades dentro de la organización de la iglesia colonial, en estas guías se precisa" En todos los Pueblos que pasaren de cien Indios, haya doso tres Cantores y en cada Reducción un sacristán, que tenga cuidadode guardar los ornamentos y barrer la Iglesia, todos los quales sean libres de tase y servicios personales "4. Además de estas actividades fueron encargados de enseñar la doctrina, celebrar rosarios y en caso necesario, dar algunos sacramentos como el bautismo o excepcionalmente la extremaunción. Este dispositivo auxiliar que teóricamente le permitía a la iglesia una gran expansión, fue utilizado por diferentes ordenes religiosas (franciscanos, mercedarios, dominicos, etc.) en distintos puntos de los territorios coloniales españoles.

Entre los mayas la existencia de los Maestros de coro o Maestros cantores para la época colonial se reporta, además de los Cuchumatanes, en Yucatán que por entonces incluía al actual territorio de Quintana Roo. Pese a las disposiciones legales respecto a sus funciones y actividades, en la realidad hubo diferentes maneras, algunas muy poco ortodoxas5, de ejercer este tipo de cargo religioso. Ello dependió de las condiciones locales o regionales. Al parecer la larga permanencia de este cargo en nuestra zona de estudio se halla ligado a la lejanía y aislamiento respecto a los centros coloniales. De cualquier manera donde se mantuvo (algunas zonas de Quintana Roo y varios municipios en los Cuchumatanes) importantes transformaciones ocurrieron desde su creación hasta el siglo XX.

Entre los Chuj los "Maestros de coro" o "Maxtoles" se organizan probablemente desde fines del XVI, pero existe una convincente prueba de su presencia para finales del XVII, cuando se desataun problema con el cura doctrinero encargado de San Mateo (Fray Alonso deLeón) que involucra al Maestro de coro y a las autoridades indígenas. Sobre este problema se sigue un proceso que ocupa mas de 30 folios y se halla enel Archivo de Indias6. Este dispositivo religioso en San Mateo y San Sebastián perduró toda la colonia y después de la Independencia, continuó durante los siglos XIX y XX. Las últimas personas en ocupar dichos cargos en San Mateo han muerto en losúltimos 25 años, no ha sido igual en San Sebastián donde aún sobreviven dos "Maxtoles".

Intermediario legítimo y marcador social

Por la documentación histórica colonial se sabe que formaron parte de la elite gobernante local. Se presume que eran de los pocos "alfabetos"7 del pueblo, pues recibían una formación para poder leer y cantar en los oficios religiosos. Aún en la primera parte del siglo XX ellos eran los únicos que tenían derecho a enseñar a rezar oraciones como el padre nuestro, además de impartirla doctrina, antes de la segunda "conversión" ocurrida con la instalación delos párrocos en el pueblo de San Mateo y los misioneros protestantes en San Sebastián, durante la inmediata post guerra8. Los Maxtoles además de realizar las labores para las que fueron organizados varios siglos atrás, detentaban una especialidad particular: eran la única autoridad ritual relacionada con el enterramiento de las personas y el intermediario sagrado para las ceremonias conmemorativas de los muertos.

En efecto, entre los Chuj de San Sebastián y de San Mateo, el Maxtol ha sido el oficiante máximo en el momento del entierro y su presencia fue considerada crucial para efectuar dichorito. El debía participar al menos en una parte, aunque preferiblemente en toda la trayectoria que conducía al fallecido de su casa al cementerio. En San Sebastián Coatán se creía que la familia no debía acompañaral difunto al cementerio, pues corrían peligro. Por lo cual el cortejo debía dirigirlo el Maxtol acompañado de vecinos y amigos.

Debe mencionarse que este rito de acompañamiento y conducción del difunto muestra diferencias en la manera de efectuarse según se trate del rango social. Si la familia de la persona muerta tenía dinero, el Maxtol encabezaba el funeral durante todo el trayecto al cementerio, diciendo oraciones y cánticos y efectuando un alto en cada esquina hasta llegar al panteón. En el caso contrario, si la persona muerta (y su familia) no contaban con suficientes recursos, entonces Maxtol sólo realizaba la oración a la salida de la casa. Cabe precisar que el Maxtol en el caso de San Mateo estaba asentado en la cabecera y sus actividades rituales eran efectuadas únicamente allí. Consecuentemente, ello supuso una diferenciación entre el rito funerario en la cabecera y en las aldeas.

De modo que a partir de este rito entre los Chuj se establece una doble distinción al momento de la muerte. Por un lado aparece la diferencia del ritual entre la cabecera y las aldeas, lo que en este caso se haya ligado al hecho que la primera ha estado más constreñida a las influencias de la iglesia y las demás autoridades del estado colonial o nacional, mientras que en las segundas estas presiones se dejaban sentir en mucho menor medida. Por otro lado, marcan de manera neta una diferenciación social dentro del pueblo (cabecera) de San Mateo donde se mantuvo hasta hace poco años una organización social estratificada.

Finalmente el Maxtol era contemplado como el especialista religioso más apropiado para llevar a cabo las oraciones del día de muertos (1° de Noviembre); las cuales se llevaban a cabo durante las visitas a los cementerios y eran comandadas por los familiares para que fueran dichas ante la tumba del pariente fallecido.

Puntos para debatir

Con los elementos con que contamos cabría demandarse en este caso cómo se ha dado y por qué ha surgido esta particular relación con la muerte. Aquí se apuntan algunas hipótesis:

1) Legítimo especialista:

1.1 Puede considerarse que su relación con la muerte pudo estar reforzada por el peso adquirido por las epidemias durante la colonia9. Sobre todo frente al cambio en la percepción de la muerte suscitado durante los primeros tiempos luego del contacto, cuando en el área de los Cuchumatanes sólo un 18% de la población nativa había sobrevivido a los 50 años de implantación castellana en la región. Este periodo coincide con el establecimiento de los Maestros de coro.


1.2 Por otro lado, como para el nuevo credo buena parte del comportamiento terrenal procedía del temor a la muerte y la promesa del cielo como un fabuloso destino eterno, el momento de fallecer (asociado a la aceptación de Dios y el perdón de los pecados) resultaba decisivo. Se pudo entonces haber puesto por parte de la orden religiosa a cargo un énfasis particular en ello; portanto, el "Maxtol" pudo haberse visto obligado si bien no a conceder la extremaunción, si a asistir el rito funerario como parte de sus funciones, labor a la cualle fue concedida una gran importancia. De este modo el "Maxtol" pudo resultar un especialista de la muerte legitimado por la liturgia católica que debía desempeñar.

2) Reorganización del espacio:

Se sabe que el orden colonial implicó una serie de medidas prácticas que consumaron un reordenamiento espacial10, no sólo en cuanto a la ubicación de las congregaciones, o a su dependencia de determinados centros, sino al interior de los poblados mismos, cuya traza fue efectuada en forma diferente e incluyó ciertos edificios como iglesia, alcaldía o bien lugares como el camposanto o cementerio. Este reordenamiento en la vida cotidiana de los pueblos indígenas americanos implicó un retrazado de los espacios públicos y privados11. A partir de ese momento los muertos entre los mayas tuvieron que pasar del espacio doméstico a un lugar colectivo designado por ley para el efecto. En el caso de los Chuj el "Maxtol", independientemente de otros aspectos, aparece como el especialista religioso que describe con el fallecido, la trayectoria de este espacio privado del hogar hacia el espacio público del camposanto.

3) Intermediario y guía.

Nos parece que su labor como especialista religioso que guiaba al muerto del espacio familiar al cementerio del pueblo, pudiera indicar un gesto que intentaba resolver la tensión entre sus propias creencias y las disposiciones de las autoridades coloniales sobre los espacios asignados a vivos y muertos. Por otra parte, el hecho de convertirse en guía para esta trayectoria final, parece relacionarse con los cambios en el espacio imaginario ocupado por los muertos, donde se hacía necesario un intermediario diferente y conocedor de las otras creencias.

Bibliographie :

BECQUELIN, Pierre.

1969 Archéologie de la région de Nebaj (Guatemala), Mémoires II, Institut d'Ethnologie, Paris. 321 p.
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1977 The maestros cantores in Yucatán, in Grant D. Jones (éd.), Antropology and History in Yucatán, The Texas Panamerican Series, University of TexasPress, Austin, pp. 233-247.
GARCÍAAÑOVEROS, Jesús M.
1994 Obispo, doctrineros, audiencias eindios. San Mateo Ixtatán (Guatemala), 1687, in Hispania Sacra,vol. XLVI, Centro de Estudios Históricos, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España, pp. 528-553.

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1990 Conquista y cambio cultural: La sierra de los Cuchumatanes de Guatemala, 1500-1821, CIRMA-Plumsock Mesoamerican Studies, Guatemala.
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1990 Three travelling letters from Pueblo Viejo (Quen Santo) andChaculá, in Collected Works in Mesomerican Linguistics andArchæology, vol. II, publ. with assistance of the Getty Grants Program,Labyrinthos, California. 342 p.

VILLA ROJAS, Alfonso

1985 Estudiosetnológicos: los mayas, Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM, México. 641 p

Note :
1 Eduard Seler [1900,1991].
2 Comunicación personal.
3 Becquelin 1969, p.120.
4 "Recopilación de leyes de los reynos de las Indias", 1943 : libro VI, título III, ley VI, citadoen Anne Collins, "The Maestros Cantores en Yucatán", pp. 242
5 En San Mateo el Maxtol empleaba las cuentas del tiempo maya (18 meses de 20 días) para le celebración de ritos y reconocía laregencia de días propicios o negativos en sus actividades, al igual que lo haclos otros especialistas religiosos chuj. Por su parte Villa Rojas [1985, pp102, 171] menciona que en Xcacal, Quintana Roo los Maestros cantores encabezaban ceremonias católicas dedicadas a la milpa
6 Jesús García Añoveros [1994].
7 Conviene esclarecer dos elementos:primero, la lengua de uso litúrgico católico fue el latín hastalas reformas del papa Juan XXIII, así que en esta lengua los "Maxtoles" fueron adiestrados. Segundo, si bien mediaban los textos escritos en latín, los mismos fueron una experiencia más oral que escrita para estas autoridades religiosas.
8 Bien se trate de católicos o evangélicos, a esta zona llegan religiosos norteamericanos. Los padres Maryknoll comienzan su labor en 1943 en Huehuetenango y particularmente en Soloma, desde donde seguía dependiendo San Mateo y San Sebastián. Por su parte los misioneros de la iglesia centroamericana (protestante) llegan en los años cincuentas e instalan una misión en San Sebastián.
9 El flagelo de las epidemias no se circunscribe a los primeros tiempos coloniales, sino se extiende hasta el siglo XIX. Sin embargo desde el inicio de este último siglo en los Cuchumatanes fue aplicada una vacuna antivariolítica de Edward Jenner [Lovell:1990, pp 181-182]
10 Hanks, William F.[2000] documenta este proceso para el área maya de Yucatán.
11 Levi-Strauss [1974] señala la importancia del reordenamiento espacialen la conversión de pueblos amazonianos.